jueves, 8 de septiembre de 2016

EL ESPANTAPÁJAROS





Por Daniel Peñaranda Pinto

Este lunes 12 de septiembre, a las 19:00, el Cine Club exhibe “El espantapájaros”, una road movie, dirigida por Jerry Schatzberg, coprotagonizada por Gene Hackman y Al Pacino, y ganadora de la Palma de Oro en el Festival de Cannes (1973).

El director

Jerry Schatzberg (1973)
Jerry Schatzberg (Nueva York, 1927) trabajó inicialmente como fotógrafo de moda para revistas como Vogue, McCalls, Esquire y Glamour. Schatzberg también alcanzó prestigio como retratista de notables artistas y celebridades  de los 60, como Bob Dylan, Francis Ford Coppola, Andy Warhol, Fidel Castro, Jimi Hendrix, Catherine Denueve y The Rolling Stones. A principios de los 70, luego de dirigir algunos comerciales para televisión, Schatzberg, debuta como director de cine. Sus tres primeras películas: “Confesiones de una modelo” (1970), “Pánico en Needle Park” (1971) y “El espantapájaros” (1973), son parte de los trabajos producidos dentro del movimiento de renovación del cine norteamericano denominado “Nuevo Hollywood”.

La película

Gene Hackman (Max) y Al Pacino (Lion)
“El espantapájaros” trata sobre un par de vagabundos que recorren Norteamérica (de California a Pittsburgh), por caminos solitarios, compartiendo sueños y adversidades, construyendo progresivamente una amistad sincera.

Los protagonistas son dos parias sociales. El temperamental y áspero Max, que acaba de salir de la cárcel y quiere llegar a Pittsburgh, para abrir un negocio de lavado de autos (idea que parece ser sólo la excusa que le ayuda a seguir adelante). Y el joven extrovertido y casi infantil Lion, un exmarinero que quiere llegar a Detroit para conocer a su hijo a quien nunca ha visto. Dos marginados con objetivos modestos, que se encuentran en una carretera solitaria bajo un cielo sombrío y nublado, iniciando su amistad por un simple acto de bondad de Lion.

En el filme destaca el contraste entre los protagonistas de personalidades radicalmente opuestas. Max, utiliza la violencia para dar una falsa impresión de fuerza y valentía. Lion, por su parte, utiliza el humor para relacionarse con la gente y resolver dificultades. A pesar de las diferencias entre ambos, la solidaridad aprendida en la soledad compartida, hace que estos compañeros de viaje se conviertan en verdaderos amigos.

La cita es en instalaciones de la OCIC-SIGNIS, Baptista Nº 110 esquina Heroínas.


jueves, 1 de septiembre de 2016

LA CANCIÓN DE CARLA



Por Daniel Peñaranda Pinto

Luego de una pausa breve, las sesiones de cine-debate prosiguen este lunes 5 de septiembre con “La canción de Carla”, un filme de amor, política y guerra, dirigido por Ken Loach y protagonizado por Robert Carlyle.

El director

Ken Loach
Kenneth Loach (Nuneaton, Inglaterra, 1936), se caracteriza por hacer un cine con temáticas sociales, conjuncionando elementos del Neorrealismo italiano y de la Nouvelle Vague. Loach, refiriéndose a sí mismo y a su obra afirma: “Yo no soy un quijote ni un político. Mi trabajo no es denunciar sino contar historias. Pero tengo una idea muy clara de las historias que merecen ser contadas. Siento cierta rabia por el estado de las cosas y empatía por la gente, y quiero contar historias que conecten con ellos”.

La película

“La canción de Carla” se sitúa en el año 1987 y trata sobre George, un hombre ordinario, chofer de autobús en Glasgow (Escocia) y Carla, una muchacha, refugiada nicaragüense que quiere escapar de su pasado, traumatizada por la guerra.

George (Robert Carlyle) y Carla (Oyanka Cabezas) 
El filme tiene dos partes: en Glasgow (primera parte), se muestra aspectos de la cotidianidad de George, quien al conocer y enamorarse de Carla cambia de rumbo, emprendiendo juntos un viaje espiritual y físico hacia Nicaragua (segunda parte), donde se muestra quien fue Sandino, Somoza, y el apoyo logístico, financiero y humano de la Administración norteamericana a la contraguerrilla nicaragüense.

“La canción de Carla” cuenta un viaje que inicia en un autobús en Escocia y termina en Nicaragua, en medio de la guerra. 
Ken Loach
Loach explica: “La película comienza en Glasgow, con las rutinas cotidianas y las frustraciones de cada día. Luego el viaje nos lleva a otro mundo y a otras emociones. Se trataba de contar un poco lo que pasó en Nicaragua. Así no podemos escaparnos de la responsabilidad, por falta de conocimiento. El filme también trata sobre las posibilidades de las personas cuando deciden hacer algo juntas. Pero lo que queremos realmente, es que el público haga el mismo viaje que hizo George. La esencia de la película es el viaje”.

La proyección y análisis del filme se realizará en instalaciones del Cine Club “Lunes de película”, Baptista Nº 110 esquina Heroínas. La función inicia a las 19:00.





jueves, 4 de agosto de 2016

RAPSODIA EN AGOSTO



Por Daniel Peñaranda Pinto

Este lunes 8 de agosto, en el LXXI aniversario de los bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki, el espacio de cine-debate exhibe “Rapsodia en agosto”, película escrita y dirigida por Akira Kurosawa.

Introducción

Vista de la nube causada por la explosión de la bomba en Nagasaki el 9 de agosto de 1945
En el marco de la Segunda Guerra Mundial, el gobierno norteamericano, a la cabeza de Harry S. Truman, en el intento de demostrar su poder militar y la superioridad de Estados Unidos en el mundo, los días 6 y 9 de agosto de 1945, por primera y única vez en la historia de la humanidad, lanzaron bombas atómicas contra las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, matando a más de 200.000 civiles, los años posteriores las víctimas mortales aumentaron por miles, como consecuencia de la radiación.

El filme

“Rapsodia en agosto” (Japón, 1991) está basado en la novela “Nabe no naka” (“En la olla”), de la escritora Kiyoko Murata.
La abuela rodeada por sus nietos
Esta película antibelicista, se sitúa en un lugar cercano a Nagasaki y describe la relación entre una anciana que sobrevive a la bomba atómica y sus cuatro nietos, que están pasando las vacaciones de verano con ella. Durante su estadía, los chicos aprenden acerca de la bomba atómica lanzada sobre Nagasaki, que entre otros cientos de miles, también mató a su abuelo.

La película no recrea las explosiones atómicas, en cambio: visita los lugares donde sucedieron los hechos y los monumentos de apoyo a las víctimas; haciendo además representaciones indirectas, a través de simbolismos (nubes, ojos). Kurosawa explica: “Es absolutamente imposible de filmar ese estado de destrucción y de tal terrible angustia humana. Es mejor evocar y nutrir la imaginación; esto es mucho más aterrador”.

Akira Kurosawa durante el rodaje de "Rapsodia en agosto"
“Rapsodia en agosto” explora las secuelas (físicas y psíquicas) del ataque nuclear que destruyó Nagasaki; una película sobre la memoria, el proceso de curación y las diferencias generacionales (cada cual con una comprensión distinta sobre el hecho). Kurosawa concluye: “Lo que me gustaría explicar con este filme, es el tipo de heridas que la bomba atómica dejó en el corazón de los hombres y cómo, gradualmente, empiezan a cicatrizar”.

Como es habitual la cita es en instalaciones del Cine Club “Lunes de película”, Baptista Nº 110 esquina Heroínas, a partir de las 19:00.

jueves, 28 de julio de 2016

UN TRANVÍA LLAMADO DESEO



Por Daniel Peñaranda Pinto

Continúan las sesiones de cine-debate con “Un tranvía llamado deseo”, adaptación cinematográfica de la obra de teatro homónima de Tennessee Williams, dirigida por Elia Kazan, protagonizada por Marlon Brando y Vivien Leigh, y nominada a 12 premios Óscar en 1952.

El director

Elia Kazan
Elias Kazanjoglous (1909-2003), fue ampliamente reconocido como uno de los artistas más innovadores e influyentes del siglo XX en Norteamérica. Como director de teatro, reforzó el trabajo de dramaturgos importantes (Arthur Miller y Tennessee Williams); Kazan dio a conocer y descubrió a algunos de los actores más influyentes de la pantalla (Marlon Brando, James Dean, Warren Beatty y Natalie Wood); además creó un tipo de cine que ha influido en generaciones de cineastas (“Un tranvía llamado deseo”, “Al este del paraíso” y “Nido de ratas”).

El filme

“Un tranvía llamado deseo” se sitúa en los años siguientes a la Segunda Guerra Mundial, en un barrio pobre de Nueva Orleáns, donde proveniente del sur, llega de visita al pequeño departamento de su hermana Stella, la refinada Blanche, intentando huir de su pasado vergonzoso (el suicidio de su esposo, la pérdida de sus bienes, la destitución de su trabajo como maestra, y su posterior vida disipada). Stanley Kowalski esposo de Stella, es un emigrante polaco de segunda generación, que trabaja como obrero.
Blanche (Vivien Leigh) y Stanley (Marlon Brando)
La relación entre Blanche y Stanley es tensa: son dos mundos opuestos, un choque cultural y social en constante conflicto, pero que al mismo tiempo se atraen. Blanche es frágil, sensible, refinada e imaginativa, y representa a la aristocracia terrateniente venida a menos; Stanley es machista, agresivo, insensible, áspero, materialista, y pertenece a la clase obrera. Mitch -amigo  de Stanley- tiene un romance con Blanche, mientras Stanley, descubre la verdad sobre el pasado de ésta.

Vivien Leigh, Tennessee Williams y Elia Kazan
“Un tranvía llamado deseo” se estrenó en 1951, momento en que Hollywood estaba subordinada a la censura extrema. El guión del filme, escrito por el mismo Tennessee Williams, tuvo que adecuarse a las reglas del Código de Producción y la Legión Nacional de la Decencia, quienes definían lo que se podía o no podía mostrar en las películas estadounidenses.

La cita es este lunes 1 de agosto, en el auditorio de la OCIC-SIGNIS, Baptista Nº 110. La función inicia a las 19:00.



sábado, 23 de julio de 2016

LA GRAN APUESTA



Por Daniel Peñaranda Pinto

Este lunes 25 de julio, el Cine Club exhibe “La gran apuesta”, un filme sobre la quiebra del sector inmobiliario norteamericano que originó la crisis económica mundial en 2008, dirigido por Adam McKay, protagonizado por Christian Bale, Brad Pitt, Ryan Gosling y Steve Carell, y nominado a 5 premios Óscar, incluyendo Mejor Película.

Basado en el libro de Michael Lewis, “The big short: dentro de la máquina del juicio final” (2010), “La gran apuesta” (USA, 2015), narra cómo 4 personajes vinculados al sistema financiero, detectan en 2005, el desastre económico que se desataría en septiembre de 2008, con la quiebra del Lehman Brothers. Este pequeño grupo de personas pronostica (analizando cifras y datos), que el complicado y artificial tinglado de ingeniería financiera, montado en torno a las hipotecas subprain, no se sostenía, y estallaría tarde o temprano. Este análisis, fue negado sistemáticamente por autoridades gubernamentales y altos ejecutivos de Wall street. El pequeño puñado de visionarios, aprovechando la catástrofe que se veía venir, busca beneficiarse significativamente, ganando una gran cantidad de dinero. Mark Baum (interpretado por Steve Carell), es el personaje que lleva el peso moral de saber que la oportunidad de hacer un gran negocio, está supeditado a la desgracia de los demás, conciente del irreparable daño que provocará en la clase media estadounidense y a la del resto del mundo.

El director y el autor del libro en que se basa el filme, coinciden en que el mundo de las altas finanzas, ha diseñado una terminología incomprensible para la gran mayoría de la gente.
En el filme, este problema, se intenta resolver mediante algunas apariciones breves (cameos) de celebridades, que explican los complejos conceptos financieros.

La estética de la película, con técnica de filmación vérité y un estilo de montaje tipo videoclip MTV, crea una atmósfera de caos, subrayando la incertidumbre y ansiedad que sienten los personajes.

“La gran apuesta”, es un filme coral, que examina, la corrupción, codicia e incompetencia del mundo de las altas finanzas, con ciertos toques de humor, pero, sin perder la gran importancia de la tragedia que se aproximaba.

La cita es en instalaciones de la OCIC-SIGNIS, Baptista Nº 110 esquina Heroínas, a partir de las 19:00.

jueves, 14 de julio de 2016

AMOR SIN BARRERAS




Por Daniel Peñaranda Pinto

Continúa el tercer ciclo de cine-debate con “Amor sin barreras” (USA, 1961), versión cinematográfica del aclamado musical de Broadway “West side story” (1957 ), que trata sobre las pandillas juveniles y el racismo en Norteamérica, a mediados de los años 50. La película estuvo codirigida por Robert Wise y Jerome Robbins, protagonizada por Natalie Wood, y galardonada con 10 Óscar, incluido Mejor Director y Mejor Película.

El director

Robert Wise (1914- 2005), fue un cineasta estadounidense que trabajó inicialmente como montajista de películas famosas, como “El jorobado de Notre Dame” (1939) y “Ciudadano Kane” (1941). En su labor como director realizó 40 filmes, caracterizándose por ir de un género a otro, con gran versatilidad. Entre sus obras destaca: “Sangre en la luna”, 1948 (western); “Ultimátum a la tierra”, 1951 (ciencia ficción); “Las ratas del desierto”, 1953 (bélico); “Marcado por el odio”, 1956 (drama); “¡Quiero vivir!”, 1958 (cine negro); “La casa encantada”, 1963 (terror); y “Sonrisas y lágrimas”, 1965 (musical).

La película

“Amor sin barreras” se sitúa en un barrio marginal de Nueva York y narra una historia de amor, que se desarrolla en un ambiente hostil.
El filme (igual que el musical), es una versión actualizada de la tragedia shakesperiana “Romeo y Julieta” (excepto el final), que incluye la lucha racial entre pandillas juveniles rivales: los recién llegados puertorriqueños (latinoamericanos) y los estadounidenses (descendientes de inmigrantes europeos), que compiten por el control de las calles.

El filme muestra la marginalidad de amplios sectores de la juventud migrante en las grandes ciudades y sus trágicas consecuencias.

Gran parte de la película es contada a través de la danza, que es utilizada como recurso narrativo. 
George Chakiris (actor) junto a Jerome Robbins (codirector y coreógrafo)
Jerome Robbins codirector de esta cinta, amplia este acápite diciendo: “Lo que resulta esencial en el filme no es alguna forma de evolución lógica o psicológica del drama, sino, el gran valor expresivo y emocional de las danzas y canciones dentro del encuadre cinematográfico”.

La exhibición y posterior discusión sobre el filme se realizará este lunes 18 de julio, en el auditorio del Cine Club “Lunes de película”, Baptista Nº 110 esquina Heroínas, a partir de las 19:00, advirtiendo que debido a la larga duración de la película, se iniciará puntualmente.


jueves, 7 de julio de 2016

NICOLÁS Y ALEJANDRA



Por Daniel Peñaranda Pinto

Este lunes 11 de julio, el Cine Club exhibe “Nicolás y Alejandra” (Inglaterra, 1971), drama histórico, sobre el último zar de Rusia, Nicolás II, dirigido por  Franklin J. Schaffner, y nominado a 6 Óscar de la Academia de Hollywood.

El director

Franklin James Schaffner (1920-1989), fue un cineasta norteamericano que alcanzó notoriedad, con adaptaciones de textos literarios para el cine, entre ellos: “El planeta de los simios” (1968), basado en la novela homónima de Pierre Boulle; “Nicolás y Alejandra” (1971), adaptación de la novela histórica de Robert K. Massie; “Papillon” (1973), basado en el relato autobiográfico de Henri Charrière; “La isla del adiós” (1977), sobre un relato corto de Ernest Hemingway; y “Los niños del Brasil” (1978), adaptación del best seller de Ira Levin.

El filme

“Nicolás y Alejandra” cuenta la decadencia, caída y exterminio de la dinastía Romanov. La película abarca el período de tiempo comprendido entre 1904, año del nacimiento del hijo de la pareja real, zarevich Alexei, y 1918, año en que son ejecutados, junto a sus hijos, por los bolcheviques en Ekaterimburgo.

La familia Romavov
El filme esta contado desde el punto de vista de la familia Romanov y hace un tratamiento simplista de la Revolución bolchevique y sus causas, mostrando al zar Nicolás II (apodado “El sanguinario”), como un ser muy humano y vulnerable: buen esposo y padre de familia, pero, carente de formación política, incompetente para gobernar el imperio, y fácilmente manipulado por su esposa.

La película se plantea en dos ámbitos: uno  íntimo, que se centra en la relación de la pareja real y el afecto de ellos por sus hijos; y otro histórico, que muestra el convulso contexto político y social de la Rusia zarista: Guerra ruso-japonesa (1904-1905), Revolución rusa de 1905 (que da paso a la Monarquía Constitucional), Primera Guerra Mundial (1914-1918); años de opresión y pobreza del pueblo ruso,
Los bolcheviques
 
que culminarán con la Revolución de Octubre en 1917. Nicolás y Alejandra Romanov, incapaces de enfrentar la complejidad de aquel momento histórico, son rebasados por la transformación social.

Como es habitual, la cita es en instalaciones de la OCIC-SIGNIS, Baptista Nº 110 esquina Heroínas, a partir de las 19:00, aclarando que se iniciará en hora puntual, debido a la larga duración del filme.